sábado, 1 de octubre de 2011

Y se supone que tú naciste para esto. Y parece que te tengo olvidada, y sin embargo...
Pienso en ti cada día. Intento volver a acercarme a ti, porque tú has sido una de las mejores cosas que me han pasado. Tu nacimiento fue una bocanada de aire fresco. 

Refugiarme en tus brazos. Desahogarme contigo. Soñar contigo. Descansar. Respirar. Aire.

Y lo sigues siendo, y no sé porqué no vengo a ti. No sé porque no dejo que me abraces y tranquilices. Que me animes. Que despiertes mis ganas de soñar. De crear fantasías y nuevos mundos.

Me echo de menos estando contigo.

jueves, 14 de julio de 2011

Una dosis

Escribir, escribir, escribir.
Ese pensamiento lleva semanas rondando en mi cabeza. Siento que necesito vaciar algo, algo que está luchando por salir y no consigo darle forma.
He abierto tantas veces el blog con la intención de publicar... he escrito tanto, y borrado otro tanto... Necesito que salga. Vomitar lo que me corroe. Dar forma en palabras a los pensamientos. Leerme para entenderme.
Quiero poder teclear sin mirar, construir frases sin pensar, sentir que mis manos no alcanzan la velocidad de mis pensamientos.
Necesito sentir esa sensación de plenitud cuando consigo sacar todo eso que llevo dentro. Una dosis de oraciones. Droga en forma de prosa.

Soy una yonki de las letras.

domingo, 12 de junio de 2011

No depende de mí

Y es que, cuando las cosas no están en tu mano, poco puedes hacer para cambiarlas.

A veces te encuentras inmerso en circunstancias y situaciones en las que tienes nulo control. Eres un mero espectador de lo que ocurre, y la impotencia que sientes, en inversamente proporcional a las ganas que tienes de poder hacer algo.
Es como leer un libro sobre tu vida, y no poder adelantar páginas a ver si te haces una idea de si la cosa mejora. No puedes más que leer y leer páginas de relleno, donde las líneas te llevan por donde ellas marcan. Ver una película, encontrarte rodeado de personajes incontrolados e incontrolables. Ojear por una ventana el ir y venir de personas que ni captan tu mísera existencia.
Ves pasar un día tras otro. Iguales a pesar de las mínimas diferencias.

Y tratas de tener una pequeña sensación de tomar las riendas, eligiendo cambiar de marca de leche en el súper. Haciendo un día diferente quedando con personas distintas. Obligarte a pensar que es genial tener tiempo libre, aunque no sepas bien qué hacer con él.

Y te dan ganas de borrar. Presionar en botón de Esc y salir de todas estas ventanas que ahogan tu procesador. De poder Formatear y crear un escritorio limpio y vacío, donde empezar de nuevo a ver si la cosa funciona mejor, aún cuando lo que deseas es pasarte a Mac y olvidarte de los viejos problemas...

Y lo peor es que sabes que no depende de tí. Porque nada está en tu mano más que el decir, borrón y cuenta nueva. Y empieza a imaginar que podrás crear un universo con tu mente. Porque lo que es material, no tienes ni por donde empezar...

jueves, 5 de mayo de 2011

Es posible el entendimiento?

Hace un momento me encontraba pensando en como las personas tratamos de hacernos entender, y sin embargo siempre nos sentimos incomprendidos. Me surgen preguntas como si es posible que alguien nos entienda cuando la mayoría de veces ni siquiera nos entendemos nosotros mismos.
Se pueden explicar los sentimientos? Habrá alguien que tenga tal dominio del idioma que sea capaz de describir lo que siente con todo lujo de detalles y sin lugar a confusión? Yo creo que no, y nos pasamos la mayor parte del tiempo intentando comprender a los demás y explicando como nos sentimos para que los demás nos entiendan. Es un juego al que jugamos todos, pero en el que al final, todo el mundo pierde.
El destino final de la comunicación es la entrega de un mensaje, pero hay tanto ruido por medio, que nunca llega con claridad. Es como ese juego de la infancia que llamábamos "teléfono estropeado", con 10 años era muy divertido ver como la realidad se transformaba de boca a oreja, pero cuando llegas a adulto, te encantaría reparar ese teléfono y que te escucharan y entendieran perfectamente.
Quizás el entendimiento más difícil sea en las parejas, porque la pasión de los sentimientos que se generan, complica mucho las cosas. Pero, quien no ha sentido que sus padres, hermanos o amigos no les comprenden? Quizá ocurra menos con los amigos. A éstos los elegimos nosotros sin la ceguera del amor, ni la unión de la sangre, y por tanto, puede que lo que nos haga afines, sean esas cosas que los demás no entienden de nosotros.
O no se siente uno más relajado cuando hablas con un amigo y este te responde con que no hace falta que lo expliques...? Quizá por eso, la amistad de verdad es tan importante, y cuando te sientes solo e incomprendido, el mensaje de un amigo es siempre una bandeja de esperanzas.
Reparar ese teléfono es una ardua tarea, en algunos casos imposible, pero algunas veces parece que el sonido se vuelve más claro. Habrá que seguir llamando...

jueves, 21 de abril de 2011

Lo fácil que es ser feliz


Y como dice el anuncio aquel... "No es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita" o era una frase célebre de algún filósofo o escritor...ya no recuerdo, la publicidad hace estragos.
Pero sea como fuere, el caso es que es bien cierta. Quizá las cosas no van como uno espera.
Te quedas sin trabajo. Las facturas se acumulan, gastos importantes que no contabas, tropiezo tras tropiezo, pequeños problemillas van surgiendo y parece que las cosas no acaban de encajar. Te desanimas pensando que últimamente parece que todo está al revés, y cuesta ver un final de esta cuesta abajo, aunque sin perder la esperanza de volver a remontar. Y aún así, a pesar de todo, te sientes feliz.
Feliz de disfrutar de esos pequeños placeres que te llenan de vida y te recuerdan que hay cosas que nadie te puede quitar. Y que eres feliz con poco, con muy poco.
Un paseo a media tarde, un bocadillo de pan tumaca con jamón, unas risas con los amigos, un abrazo bien fuerte, ver la puesta de sol, una caricia, sentir la brisa del mar, pedalear fuerte en la bicicleta, tostarse al sol en el césped, agua fresca, un beso, escuchar esa música que te activa, ver una buena peli, soñar, endulzar el paladar con una gominola, beber un mojito con mucha hierbabuena, pintarse las uñas de los pies, cantar en la ducha, pintar un cuadro sin tener ni idea de pintura, pasear de madrugada por la ciudad desierta, programar viajes que nunca harás, imaginar vidas que no vivirás, escribir sin pensar, dormir en una cama recién hecha después de un día duro, oler su cuello, bailar como loca por toda la casa mientras limpias, contar chistes malos, planear una fiesta de cumpleaños, ver a amigos que están lejos, recibir un mail de alguien que no esperas, recordar tu infancia con un olor, hacer fotos a diestro y siniestro, comer patatillas y aceitunas con coca-cola, ver el sol entre las hojas de los árboles...
Y ser feliz. Es fácil ser feliz cuando aprendes que la vida es esto, estas pequeñas cosas que hacen que todo sea maravilloso aunque se empeñen en ponérnoslo difícil.
Me gusta ser como soy. Me gusta disfrutar de todo y de nada al mismo tiempo. Soy feliz con un simple lápiz en la mano.

lunes, 28 de marzo de 2011

Un cambio de aires


Soplan aires de cambio, y Caótica cambia de piel, se vuelve camaleónica y decide vestir un nuevo traje.
La época oscura del nacimiento de Caótica Neutral, deja paso a una época más elegante, más limpia y con ideas más ordenadas.
Quizá así me decida a pasar más por aquí, sin recordar y revivir lo que significó hasta ahora Caótica Neutral.
Son tiempos de cambios. De cambios muy importantes.
Los grandes paseos empiezan con pequeños pasos.
Esto es un paso. Tímido, pequeño, inseguro, pero un paso hacia adelante.
Nueva imagen para un nuevo tiempo.

viernes, 25 de marzo de 2011

Y todo está al revés

Tanto tiempo esperando, trabajando, soñando, ahorrando, sufriendo, viviendo sin vivir, anhelando y sintiendo esperanzas de un futuro mejor, y en menos de una milésima de segundo, todo el castillo de naipes se derrumba por un torpe soplido sin mala intención...
Pero cayó, como se caen las palabras de tu boca, como tus actos indican otra cosa, como todo se vuelve del revés.
Desilusión, apatía, tristeza y obligación de volver a empezar. Porque no hay más remedio, la rendición nunca ha sido mi sino.
Volver a construir un castillo de sueños, de esperanzas e ilusiones. Esperando que nadie venga a observar mi construcción, por si acaso se le ocurre estornudar, y toque volver a empezar.
A veces la soledad es la mejor manera de que nadie meta las narices en tus sueños.
Aunque nunca me gustó estar sola.

martes, 8 de febrero de 2011

Tic tac y vuelta a empezar


Es increíble cómo de rápido puede llegar a pasar el tiempo...
Ayer estaba sentada delante del ordenador tecleando sin mirar la pantalla y soñando con hoy, con el ahora, y resulta que ya estoy aquí y no me lo parece.

Ahora toca parar a pensar, a mover bien los hilos que decidirán como serán los días del mañana. Hay que pensarlo bien, meditarlo y tratar de no equivocarse, porque las repercusiones futuras siempre será mayores de las que esperas a priori.

Así que aquí estamos, de nuevo frente a la pantalla, tecleando y mirando de vez en cuando para no cometer faltas de ortografía (Y aún así...); recordando lo que fué y lo que creía que sería.
Es lo que es, y hay lo que hay. Como no podía ser de otra manera. Y no releo, que igual me pierdo y no me entiendo ni yo.

Tomar decisiones y actuar nunca ha sido mi fuerte, pero lo hago, tras mucho meditarlo, y hasta ahora, no me ha salido del todo mal. Así que me daré tiempo para pensar y decidir, y ya mañana se verá si ha servido de algo tanto meditar...