domingo, 30 de diciembre de 2012

2013

Cómo empezar una entrada de despedida? Pues supongo que diciendo adiós, adiós al 2012, por fin!
Este año que se va es un tanto indescriptible para mí, no es que haya sido horrible, pero desde luego de bueno no ha tenido nada... Ha sido un año de ausencia, ausencia de trabajo, ausencia de capacidad de dormir, ausencia de motivación, ausencia de amigos, ausencia de tantas cosas...
Pero también ha tenido algunas cosas buenas que es lo que lo ha salvado de que lo categorice de horrible. He recuperado mucho tiempo con mi niña, he disfrutado de mi sobrinito, y he tenido tiempo de madurar y pensar en el futuro. Hay proyectos e ideas que quizás cuajen este nuevo año que entra, y a pesar de acabar en 13, ese numero odiado por los supersticiosos, siento que será un buen año.
Sé que también ha habido una gran ausencia de movimiento por este blog, y también en Cosas que nunca diré... pero como ya he comentado, ha sido un año un tanto extraño.
No soy de esas personas que hacen propósitos de año nuevo, más que nada porque nunca se cumplen, pero si soy persona de intenciones, y tengo la intención de recuperar algo de Caótica este nuevo año 2013, así que no me queda más que decirle un gran ADIÓS al 2012, y darle una calurosa bienvenida al número 13!
FELIZ 2013!

jueves, 4 de octubre de 2012

Pequeño flash al pasado

Volver a entrar en aquella habitación. Es la misma, pero ya no es igual. El olor, el desorden, el polvo...
Ojeas entre las cajas y los libros y ves algo que te hace recordar. Es verdad, eso era mío. Coges aquellos muñecos que en tiempos adorabas, alguna foto que no recordabas, un libro que te apasionaba...
Rebuscas un poco entre viejas historias, encuentras una caja, la abres, hueles los recuerdos, sonríes.
Suena una musiquita y una bailarina te ofrece sus elegantes movimientos, te quedas un rato escuchando, recordando la primera vez que la viste, la de veces que la escuchaste, lo que te gustaba.
Te sientas y miras a tu alrededor, ya nada de aquello forma parte de ti, a pesar de ser tu pasado, ya casi no recuerdas.
Abres un pequeño joyero, te pones un minusculo anillo de oro que te recuerda los finos que eran tus deditos de pequeña y te sorprendes de que aun te valga.
Sonríes.
Decides llevártelo para tenerte cerca, para recuperar algo de aquella inocencia, de la limpieza de aquellos años.
Vuelves a tu vida, a la rutina, a los problemas, a los pequeños momentos de soledad, y de repente te encuentras jugando con un pequeño anillo y sonríes, y te transportas por un instante al pasado, y el sol calienta tu cara y los recuerdos mecen tus sueños, y tu sonrisa dibuja un mañana.

sábado, 4 de agosto de 2012

La sal

Suenan Piratas de fondo, una conversación en tonos verdes me devuelve con perspectiva al pasado, viendo desde lejos fotogramas que no reconozco.
Llueve tras los cristales, un verano que se esconde tras una gabardina, deseos de exhibicionismo.
Recuerdos, sueños, historias entremezcladas que ya no sé si son mías o de otra.
Deseos de ser como tú o como aquél que pasa por allí. Deseos de saber quién soy en realidad. Bueno, lo sé, pero no me encuentro. La vida juega al escondite conmigo, y hace tiempo que me cansé de jugar.
Hacer palabras de otros tuyas cuando no encuentras letras.
Encontrar por casualidad una bomba de oxígeno, y creer que te puedes salvar.
Vértigo de vivir. De ser. De soñar. Necesidad de hacerlo.
Teclear mientras tratas de no pensar.
Pensar en vestir con otro traje, lo que crees que estaba mejor antes.
Quiero gritar, gritar sin parar, y engancharme a la sal.

lunes, 2 de julio de 2012

Llegó el momento

Si, llegó el momento. Siempre llega un momento. Llega un momento en el que te das cuenta de que los sueños se esfuman. Un momento en el que te das cuenta de que la vida te obliga a hacerte mayor, a ver la realidad de las cosas aunque no quieras, aunque duela.
Supongo que ha llegado mi momento, miras hacia atrás y haces balance. Puedes decir que no ha estado mal, a pesar de que los últimos 3 años no hayan sido demasiado buenos. Lo peor viene después. Toca mirar el presente y levantar la vista hacia el futuro.
El presente lo conoces demasiado bien, y no quieres prestarle atención porque no es lo que te hubiera gustado. Además, siempre pensabas que todo mejoraría, que el futuro estaba lleno de posibilidades, de esperanzas y sueños. Pero tocas la realidad, y el futuro se escapa... es más incierto que nunca, y totalmente desesperanzado.
Y de repente te encuentras escribiendo, como si el tiempo no hubiera pasado, como cuando venias aquí a desahogarte, o simplemente pasar el rato. Pero ya nada es igual. 
Todo ha cambiado demasiado, incluso tú.
Y que nos queda por pensar ahora. Que hay que hacer cuando eres tan consciente de la realidad que nunca quisiste ver. 
Ahora toca volverse loco, armarse de valor, vivir como si no existiera un mañana, porque la realidad es que no existe, solo es un espejismo.
Hoy es solo hoy, solo este momento, y estas sola frente al ordenador. Esa es la realidad, nacemos y morimos solos. Bueno, solos no, con nosotros mismos. Así que eso es lo que de verdad importa. Estar bien con uno mismo.
Toca ser egoísta, toca pensar solo en mi. Única y exclusivamente en mi.
Toca despojarse de la buena educación, de la preocupación por los demás, de la moral y la ética, de la responsabilidad. Total...a quien le importa? Nadie valora esos aspectos, así que, porqué molestarse?
Desde luego, a veces dan ganas de gritar hasta quedarse sin voz, sin aire y sin sentido...

sábado, 31 de marzo de 2012

Y sigo aquí

No he desparecido, sigo aquí. Sigo siendo la misma aunque llena de matices.
Constantemente intento volver aquí, para volver a usar a Caótica como esa vía de escape, como ese lugar de inspiración, esa vida a veces inventada y otras tan real. Como ese refugio que era para mi abrirme al mundo. Si, suena un poco contradictorio, refugio abierto al mundo, pero los que me leéis desde hace tiempo, ya me conocéis un poco, siempre tan contradictoria...
Quiero volver, pero algo me lo imposibilita. Quizá sea el encontrarme un poco perdida ahora. No sé muy bien quién soy, estoy buscando mi lugar. Las vueltas que da la vida a veces te marea y pierdes el rumbo.
Yo espero encontrarlo pronto y poder volver aquí, a gritar al mundo que la vida, a pesar de todo, sigue siendo hermosa.
Hasta pronto.