domingo, 21 de septiembre de 2014

Releer

Wow! Que difícil y duro es releer algunas entradas de este blog. Hacia tiempo ya que no lo hacia, no suelo hacerlo, y desde luego no debí haberlo hecho porque solo me transmite que lo poco que ha cambiado desde entonces no ha sido a mejor.

Tengo ganas, muchísimas, de escribir una entrada luminosa, brillante y sonriente. Una de esas en las que todo me parece bien por un momento. Una de colores, y risas y sueños... Una de la que sentirme orgullosa.

Llegará. Tiene que llegar ese momento de paz. Y disfrutaré de esa sonrisa que se dibujará en mi cara, y sentiré esos segundos eternos en los que me regocijo en esa maravillosa sensación de felicidad. Casi siento su calor...
Si me concentro y cierro los ojos imaginándomelo, casi siento que es real. Esa plenitud. Esa tranquilidad.
Y cuando llegue, sin duda, lo compartiré en Caotica.
Eso sin duda.

jueves, 7 de agosto de 2014

Sin efecto

A veces ves venir las cosas de lejos, las esperas, te preparas para recibirlas y las afrontas con más razón que corazón.
Otras sin embargo, llegan de golpe y lo sacuden todo.  Ahí no hay preparación previa, te coge con la guardia baja y responde el sentimiento.
Y cual es la mejor manera? Responder espontáneamente y vivir con las consecuencias de un impulso, o reflexionar las cosas, decidir y ser consecuente en el futuro con ello.
Quizás ninguna sea buena, o lo sean las dos.
Pero a lo largo de mi vida las decisiones por impulso han sido las que a priori me han hecho feliz por un tiempo, pero a la larga han sido las peores.  Y sin embargo siempre he pensado que hay que guiarse por el corazón, vivir intensamente y disfrutar del ahora. Pero el paso de los años te enseñan que sí finalmente vives de esa manera, tarde o temprano te das cuenta que reflexionar las cosas te permite minimizar el impacto a largo plazo.
Ojalá siempre hubiera opción a tomarse un tiempo para pensar. Pero a veces llegan esas bolas directas, sin efecto, y reaccionas pegando fuerte...ya se verá donde acaba la bola.