miércoles, 20 de noviembre de 2013

Caen los días

Los días pasan como hojas de otoño, cambiando de color a tonos ocres, languideciendo…
Cayendo uno a uno acercándonos al invierno. Ya se siente. Se palpa.
Y yo los veo volar, uno tras otro. A gran velocidad, aunque a ratos se haga eterna.

Los veo pasar por la ventana. Uno. Otro. Alguno más. Un despistado. Dos que se unen. Otro más. Y más. Y muchos más.
Imposible agarrarlos. Se van.

Y el tica tac del reloj que no uso se hace más sonoro. Implacable.

Tic. Tac.

Tic. Tac.

Tic. Tac.

Los segundos se atropellan. Se reúnen los minutos y las horas. Se hacen día, y noche. Se convierten en semanas. Y meses.

Imperturbables.

Tic. Tac.

Tic. Tac.

Tic. Tac.

Las calles se llenan de días marrones que ya han caído. Los siento bajo mis pies. Los veo caer.
Vuelan. Forman remolinos.

Y cada vez se siente más frío. Y más vacío.

Y no deja de sonar el tic tac.